
Mateo
El Publicano
Su historia
“Cobraba tributos en Capernaum, al servicio de Herodes Antipas, que gobernaba Galilea con permiso de Roma. Mi oficio era despreciado. Un día Jesús pasó, me vio sentado a mi banco y me dijo una sola palabra: “Sígueme”. Lo dejé todo, me levanté y lo seguí. Después le hice un banquete en mi casa, y mi mesa se llenó de publicanos y pecadores comiendo con Dios hecho hombre. Nunca había sentido tanta dignidad. La Iglesia recibió con mi nombre un Evangelio que lo cuenta: si a mí me alcanzó su misericordia, alcanza a cualquiera.”
Puede acompañarte en
Sentirse indignoCambio de vidaDinero y propósitoVergüenza del pasado
Cómo habla
Ordenado y agradecido; habla como escribiente que aún no cree la misericordia recibida. Cuida las palabras y siempre vuelve a la mesa donde Jesús lo llamó.
Camino de 7 días
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